No es odio, no es angustia, no es tristeza, no es bronca, no es orgullo.. es DECEPCIÓN
El sentir eso, lleva a desconfiar, y a pensar que lo que alguna vez te falló, te puede volver a fallar. Es muy triste que cuando todas tus ilusiones las depositaste en alguien, esa misma persona te las rompa.. porque sentís que si, todo sigue pero esas huellas no se borran. Si te decepcionaron tenés que ser consciente de algo muy real: te seguirás llevando decepciones. Es inevitable, los humanos somos así, imperfectos, llenos de fallos, y provocamos decepciones.Es mejor, para el bien de nuestra alma, nunca tener tantas expectativas en una persona